Cuando un vino de Haro se cuela en una boda aristocrática
Javier Bañales cuenta en Radio Haro cómo nuestro Cuvée 2020 apareció por sorpresa en la boda de Cayetano Martínez de Irujo y se convirtió en tema del día.
19 Oct 2025 | Martínez Lacuesta
El Cuvée 2020 de Martínez Lacuesta se sirvió, por sorpresa, en la boda de Cayetano Martínez de Irujo. Una historia curiosa que acabó siendo viral.
Hay historias que nacen sin planearse. Esta empezó un sábado cualquiera, cuando el equipo de Martínez Lacuesta descubrió por pura casualidad que uno de sus vinos había formado parte del menú de la boda de Cayetano Martínez de Irujo, hijo de la duquesa de Alba.
De esta anécdota, que no pasó desapercibida sobre todo en redes sociales, se habló recientemente en una entrevista emitida en Radio Haro, en la que nuestro CEO Javier Bañales contó con detalle cómo se vivió internamente aquel episodio.

Nadie en la bodega lo sabía. Ni invitación, ni aviso, ni acuerdo previo. Hasta que Luis Martínez Lacuesta compartió en el grupo interno de WhatsApp una imagen del menú publicada en prensa. El titular procedía de ABC y otros medios nacionales: la lista de platos y vinos servidos en la boda.
«Fue una sorpresa total», recuerda Javier Bañales. «Al principio pensé que se habría casado en Madrid, porque trabajamos con varios caterings allí. Pero resultó que la boda había sido en Sevilla. Nuestro distribuidor en Andalucía nos confirmó después que el vino elegido por el catering era el Cuvée 2020».
El hallazgo corrió como la pólvora entre el equipo. El menú solo decía vino de Martínez Lacuesta, sin especificar cuál, pero el simple hecho de que nuestra etiqueta estuviera presente en una boda así bastó para despertar orgullo. «Desde el punto de vista del branding es impagable —explicó—. Son esas coincidencias que reafirman quién eres: una bodega clásica, centenaria, con vinos que representan a Haro y al Rioja».
Lo más curioso es que la historia no terminó ahí. Al día siguiente, en una cata en la Plaza de la Paz de Haro, el primer vino que se iba a presentar era, precisamente, ese Cuvée 2020. Cuando los asistentes supieron la coincidencia, la expectación fue inmediata: todos querían probar el vino de la boda. «La viralización fue enorme —contaba Bañales—. En Instagram superamos las 50.000 visualizaciones, cuando lo normal son ocho o diez mil. La gente venía preguntando por él y en algunos locales ya lo pedían así».

Aun siendo un episodio anecdótico, dejó huella. El Cuvée 2020, uno de los vinos que mejor define el estilo de la casa, se convirtió por unos días en protagonista nacional. «Es cierto que no siempre hay un retorno directo —añadía—, pero estas cosas cuentan. Y si en el menú aparece Martínez Lacuesta sin más, eso vale mucho: es señal de confianza».
Post basado en la entrevista emitida en Radio Haro que podéis escuchar íntegramente aquí.